Sena (Huesca)
Fecha: 17 de noviembre de 1773
Hora: como a las 12:30
Hechos.-
En el Archivo del Museo Nacional de Ciencias Naturales se encuentra depositado un conjunto de Documentos que hacen referencia al fenómeno ocurrido con esa fecha. En él se expresa que la caída tuvo lugar en el lugar llamado Huerta de Sena, cerca de Sixena. El día estaba "sin aparato de tempestad" y entonces al mediodía se oyó por tres veces un ruido extraordinario. Se supo enseguida que era debido a la caída de una piedra que pesada con una balanza romana dio "nueve libras y una onza" en un lugar inmediato a donde se encontraban dos hombres trabajando en el campo, que sintieron entonces un olor fétido. Los ruidos y la caída espantaron a las mulas de los labradores de tal forma que se alborotaron y dejaron de comer. Después de habérseles pasado a todos el susto, uno de ellos, Miguel Calvo, labrador y vecino del lugar, la toco con la azada y seguidamente con la mano, pero la retiró de inmediato pues la piedra estaba todavía muy caliente. El impacto había producido un hoyo de no mucha profundidad en la tierra de labor, de tal agujero reboto saliendo del mismo depositado sobre la tierra acorta distancia en una tierra propiedad de Francisco González contigua a la de Manuel Calbo. Pasado el rato en que esta se enfrió la recogió y la llevó en su "chupa" a Sena, donde se la presento al cura Antonio Pano, quien se quedó con ella.
Los ruidos fueron oídos también desde Villanueva. La trayectoria pudo ser de entre "norte y poniente" y la caída no vertical sino "curva".
Al recoger la piedra del suelo ya le faltaba una esquirla y trataron de recogerla excavando en el agujero, pero no la hallaron. Después de recorrer la noticia toda la zona, muchos vecinos se presentaron para ver la piedra y se arrancaron pequeñas porciones para que se las llevaran a enseñar a sus amigos. De tal forma que finalmente el meteorito pesó "ocho libras y nueve onzas".
A los dos días de la caída Manuel La Cassa encontró dos pedacitos en un campo de la huerta de Real Monasterio. Otro trocito se recogió por unos muchachos y habiéndolos recogido Miguel Ferrer, prebistero del Monasterio, los remitió al sacerdote Joseph Cuber.
Manuel Manso al enterarse del asunto creyó que era conveniente elaborar una información formal sobre lo acaecido y este conjunto de documentos que hay en el MNCN es el resultado de su instrucción. En ella se dice que el Alcalde de Sixena le envió una piedra en una caja "sellada con las armas del Monasterio de Religiosas de la Orden de San Juan" por ser dentro de su señorío donde cayó el meteorito. Asimismo la caja incluía otro "pedacito" de piedra igual al grande, que se creyó parte de él.
La caja en cuestión la abrió en presencia de Arzobispo, Juan Tomás de Micheo, Regente de la Real Audiencia y de los oidores de ella, Miguel de Villava y Felipe de Rivero. Ante la piedra los cuatro presentes se debieron hacer un conjunto de preguntas y ante ellas decidieron pedir nuevas averiguaciones al Alcalde de Sixena. Como resultado de las mismas se recuperaron dos nuevos fragmentos del meteorito.
Actualmente se encuentra en:
Museo Nacional de Ciencias Naturales
José Gutiérrez Abascal, 2
20886 Madrid, Spain
http://www.mncn.csic.es

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